La ley mordaza y el vueling de Carrero Blanco

LP4-Abril 2017. Especial Ley Mordaza: condenada por hacer un chiste sobre Carrero Blanco


¿De qué estamos hablando?

Hace casi cuarenta años Pink Floyd publicó uno de los mejores álbumes musicales de la historia. Hoy en España la letra y las ilustraciones serían delito. Cuando ETA atentó contra Carrero Blanco por sugerencia de Kissinger, Franco hizo un chiste sarcástico «No hay mal que por bien no venga». Hoy podría ser juzgado por “enaltecimiento del terrorismo” y “humillación a las víctimas” y “delitos de odio”. Con los años Tip y Coll y una gran mayoría de españoles repitieron muchos de esos chistes y se partieron la caja con ellos. Hoy es delito. Incluso personajes públicos, como vimos en el programa “Salvados”, no se atreven a repetirlos por miedo a las represalias.

Cassandra Vera no es un dechado de virtudes: algunos de sus comentarios en las redes lo demuestran, pero ser una niñata un poco gilipollas no es delito. Aunque no la han condenado por sus tuits sin gracia sobre niños odiosos o el accidente de Cifuentes sino, en parte, por chistes sobre el mandamás de un régimen criminal ejecutado por otros matones. Como los titiriteros, ha sido condenada como advertencia a todos los que no estamos dispuestos a reprimir nuestro derecho a expresar libremente nuestras opiniones, aunque sean molestas. O nuestras gilipolleces.

Pero solo en parte, porque además, en este caso, Cassandra ha sido condenada descaradamente en aplicación de la Ley de Peligrosidad Social franquista: los 7 años de inhabilitación son un ensañamiento claro contra quien, siendo transexual, proyectaba dedicarse a la docencia. Y el tribunal ni siquiera se ha molestado en ocultarlo dándole un trato vergonzoso, humillante y degradante por su condición sexual a lo largo de todo el juicio.
¿Maricones educando a nuestros nietos? Eso sí que no.  Los españoles del bando vencedor y misa diaria no consentimos el robo de más de treinta mil bebés de familias “rojas” para erradicar el gen marxista, para que ahora venga a educarlos un mariconazo. Dos pájaros de un tiro.

«Me habéis destrozado la vida» Dice Cassandra. Y así es. Mientras el foco mediático señala un autobús “transfóbico” hasta el absurdo, las Señorías de la Audiencia Nacional se sitúan por encima de las leyes y del más mínimo decoro.

Quan creus que ja s’acaba torna a començar

La Audiència Nacional, heredera directa del Tribunal de Orden Público franquista, s’està convertint en un perill per a l’exercici dels drets i llibertats constitucionals. Quan crèiem que ja havíem passat pàgina,  que el terrorisme havia desaparegut feliçment per sempre, tornen els seguiments, els assenyalaments, l’assetjament… tornen els anys de la obscuritat i la por.

El seu objectiu: “Perseguir y sancionar a quien subvierta los principios básicos del Estado, perturbe el orden público o siembre la zozobra en la conciencia nacional”. Investiguen els teus itineraris, saben on vius, on treballes, t’aguaiten en el bar, el restaurant, al carrer, a les xarxes socials, t’espien, t’escolten, apunten qualsevol dada rellevant, qualsevol comentari que pugues fer…

Com ara a Cassandra Vera per fer acudits sobre la mort d’un jerifalte d’una dictadura criminal, la primera condemna del TOP fou a Timoteo Buendía: 10 anys de presó per dir en un bar «me cago en Franco». El delicte: no pensar com ells, no acceptar la imposició d’un Estat cada vegada més totalitari. Exercir els teus drets, defensar la llibertat d’expressió, el dret a reunir-te i manifestar les teues opinions lliurement sense patir les represàlies del règim.

Així, també ha tornat el “impost revolucionari” en forma de multes abusives per les raons més absurdes o els segrestos en forma de empresonaments amb les excuses més descabellades. 600 de multa per dir-li «col·lega» a un uniformat o dur un bolso amb el dibuixet d’un gat: “Tots els gats son bonics” (que en anglès vol dir: «A Cagar Al Bancal»), 800 per dir que et «faria vergonya ser com ell», un any de presó per fer un acudit sobre un dictador, o per inculpacions amb proves falses, denúncies per dir que “El Valle de los Caídos es una mierda”… Més de 20.000 multes quan en els seus deliris totalitaris consideren que “els faltes al respecte”, que “ofens els seus sentiments” o “incites a l’odi” amb acudits.

40 anys de lluita contra el franquisme, altres 40 contra el terrorisme etarra per tornar al mateix lloc. Quan creus que ja s’acaba torna a començar.

Però no ens callaran. De cap manera.

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