El joven Karl marx

El joven Karl Marx

Cuando se puso el mundo patas arriba

«El joven Karl Marx» es una de esas películas que tardas en ir a ver porque temes que te defraude. Pero al final te puede la curiosidad, sobre todo después de ver «Yo no soy tu negro», la última película de su director, el haitiano Raoul Peck.

La película muestra, a través de la vida de sus protagonistas, Karl Marx y Fredirs.. Ferdiri, Friderschi,… y Federico Engels, la gestación y parto del socialismo científico en ruptura con los socialistas utópicos de la Liga de los Justos (“Todos los hombres son hermanos”), que pasa a llamarse la Liga de los Comunistas bajo el lema “Proletarios de todos los países, ¡uníos!” tras el triunfo de las tesis marxistas, y también en ruptura con el anarquismo, escenificado con el texto Miseria de la Filosofía, en respuesta a la Filosofía de la Miseria de Proudhon.

Sobre este trasfondo histórico, en el amplio sentido de la palabra, Peck muestra las batallas que libran unos jóvenes Marx (soberbio August Diehl) y Engels por dotar al movimiento obrero de una teoría científica y revolucionaria, todavía en pañales, para su emancipación de la explotación capitalista, La película cuenta con el aliciente de que se basa en gran parte en la correspondencia entre ellos y en diálogos reales.

La cinta nos acerca a la vida personal de ambos, sus orígenes, sus elecciones vitales a contracorriente y rescata magníficamente las figuras de Jenny von Westphalen, la esposa de Marx, y de Mary Burns, la pareja de Engels. Mujeres fuertes, libres, valientes e independientes, que influyeron decisivamente en el curso de esos acontecimientos históricos

La película termina con la redacción del Manifiesto del Partido Comunista en febrero de 1848, un mes antes de los mayores levantamientos revolucionarios que sacudieron Europa en el s. XIX. Marx tenía 29 años, mujer y dos hijas y Engels 27.

Como se suele decir, el libro (El Manifiesto) nos gustó más que la película. Pero es muy recomendable, tanto para los que conocen los entresijos vitales a los que se enfrentó Marx, y con él el proletariado revolucionario y el marxismo en sus inicios, como para los que no, y quieren acercase al personaje y al momento. Y en fin,para los que dudan todavía en verla, hay además tres buenas razones, “críticas de peso” que os van a convencer:

– “Al joven Marx le pasa como a Han Solo en el Halcón milenario” (El País)

– “El juerguista que escribió el Manifiesto una noche de resaca”. (El Confidencial).

– “El joven ¿Marx? ¿Donde están los trabajadores, y el partido, y las asambleas, y los debates, y las discusiones? ¿Por qué nos obsequia la burguesía con esta película?
(Nuevo Curso, una cosa de ésas de pensar mucho de unos trotskistas o así).

Con unas críticas así, la película ha de ser buena por necesidad.

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