Entrevista a Rita Barberá – primera parte

 

Entrevista a Rita Barberá-1ª parte
Rita Barberá posando con la portada de La Publicación nº0

«Me encanta vuestra revista. Sois la polla, la leche, unos cracks, los putos amos…»

LP 1-Enero 2017. Eufórica y agradecida, Doña Rita Barberá i Nolla nos recibió en junio en su residencia veraniega. Le encantó el retrato ecuestre con que la obsequiamos en nombre de la resistencia del Cabanyal por su impagable contribución a la dinamización de la vida cultural, asociativa y politica del barrio, y deparamos amigablemente recordando los pormenores y anécdotas de la sesión de pintura con desnudo integral incluido.

Aceptó encantada nuestra propuesta de Presidencia Honorífica y Musa Perpetua de La Publicación (con estrella en la i) y concertamos una entrevista para finales de verano. Nada nos hacía sospechar que este segundo encuentro se desarrollaría en unas condiciones realmente muy diferentes y sería, desgraciadamente, la última entrevista en conceder. Si el primer encuentro terminó entre risas y tres botellas de Beefeater vacías sobre la alfombra, este segundo comenzó con objetos muy distintos sobre la mesa: dos mensajes amenazantes, fotografías del portal del edificio donde se podía ver una pintada (una diana con su nombre en el centro), y dos balas.

La Publicación: Te veo bastante desmejorada. Esperaba que tendríamos una entrevista amable, al estilo ¡Hola! o Lecturas, pero me estás preocupando…

Rita Barberá: Sí, el horno no está para bollos y he decidido sincerarme, por lo que pueda pasar. Ésta será la última entrevista que conceda.

LP: ¡Ostras! Pues a la mierda el cuestionario que me había preparado… ¿Y de qué vamos a hablar?

RB: (Toma una de las balas, la sostiene ante sus ojos, y suelta). Empecemos por esto. Casi nadie lo sabe, pero hace unos meses di un giro de 180o en mi postura ante “el conflicto de la lengua” y la relación con Cataluña: propuse a mi partido (ahora ya ex-partido) y a colectivos afines la aceptación de la unidad lingüística, del derecho a decidir, el cambio de denominación de la comunidad y la aceptación de un ámbito político común. En resumen: que el valenciano y el catalán son una misma lengua, el cambio de nombre de Comunidad Valenciana (CV) por el de País Valencià (PV), la integración de Cataluña, Valencia y Baleares en els Països Catalans, la defensa del “derecho a decidir” con la celebración de un referéndum vinculante sobre la independencia. Creo que no me dejo nada…

Rita con la estelada en el balcón del Ayuntamento
Rita con la estelada en el balcón del Ayuntamento de Valencia con la nueva “estelada” valenciana

LP: ¡Uff! Como chiste es muy bueno, pero nadie se lo creería. ¿O no es un chiste? ¿A qué se debe ese disparate? Explícate…

RB: Muy sencillo: es para ofrendar nuevas glorias a España, jeje.

Verás, la política ultranacionalista y sectaria del tripartito pretende ahora la “inmersión lingüística” como en Cataluña, en base a que en Valencia existe una lengua común (el castellano) y otra propia (el valenciano) y utilizan una política discriminatoria para arrinconar y excluir a la primera apoyándose en leyes torticeras y supuestas directrices europeas. Al aceptar que nuestra lengua es compartida por otras comunidades (y recuerda que además en buena parte de nuestra Comunidad la lengua materna es el castellano), neutralizamos esa política, al no existir ya una lengua denominada propia y otra común sino dos lenguas comunes que se hablan en diferentes comunidades además de la nuestra.

LP: Entiendo. ¿Y el cambio a País Valencià?

RB: Forma parte del “acercamiento político” a Cataluña y a arrebatarle al enemigo cualquier oprtunidad de defensa. Durante más de tres décadas el régimen de Barcelona ha educado a las nuevas generaciones de catalanes en el odio a España y la consideración de Valencia como su patio trasero, su huerto, su “putita” como diría Merkel. No han perdido ocasión de pregonarlo: que si la paella es catalana, que si Ausiàs March escribió en catalán, sus mapas meteorológicos incluyen a Valencia en los Països Catalans… (con la disparatada excusa incluso de que formamos parte de una “unidad geográfica”). Si hasta el tornado frente a Sueca dijeron que había ocurrido ¡en las costas catalanas!*

LP: Sí, todo eso es sabido, pero ¿por qué ese cambio?…

RB: Porque, como dijo Sócrates,  «o follamos todos o la puta al río». Si quieren los Països Catalans y un referéndum para independizarse votamos todos, decidimos todos, o no lo hace nadie. No vale irse con la pasta, montárselo por su cuenta y luego llamarnos para trabajar en su “paraeta del mercat” como empleados, como segundones, machacas, sirvientes o como quieras llamarlos. Como los kurdos de Turquía o los palestinos de Israel. Mientras ellos preparan el chiringuito aquí la quintacolumna catalanista va adoctrinando a nuestra juventud, y dentro de diez o veinte años de lavado de cerebro nos absorberán como los rusos con Crimea o los chinos con el Tibet y dirán que es “nuestro lugar natural en el mundo”.

LP: Muy fuerte me parece todo esto, Rita.

RB: Pues ahora viene lo mejor, jejeje. Para convencerles de que va en serio, he propuesto cambiar la bandera: como no podemos adoptar la cuatribarrada porque no pueden haber dos comunidades con la misma por motivos legales obvios, adoptaremos la estelada, pero con Corona ojo, que som un Regne y no un vulgar comtat.

LP: Joder Rita, ahora entiendo lo de la bala. ¿Quién te la envió? ¿el sector ultravalencianista del PP, Lo Rat Penat, el Grup d’Acció Valencianista, España 2000, los Yomus, el VCF…?

RB: No. Fue Jordi Pujol.

Rita Barberá durante la entrevista

(Continuará)