Israel: una “democracia” basada en el racismo y el apartheid

1947 (R.181). La ONU sanciona la partición con condiciones.

Se tiene por asumido que, tras décadas de coexistencia entre los árabes y los asentamientos judíos, que apenas constituían el 5% de la población de la hasta entonces colonia británica, la ONU sancionó la partición de la Palestina histórica en dos Estados, uno judío y otro palestino, (Resolución 181) lo que provocó el rechazo árabe y la primera guerra árabe-israelí en 1947.

Pero esto no es así.

La resolución acordaba la formación de dos Estados. El Estado de Israel obtendría el 55% del territorio, con el 60% de población judía y un 40% árabe (500.000/400.000), que los palestinos podrían mantener sus casas y propiedades o ser compensados económicamente en casos de expropiación. El otro, un Estado palestino en el 45% del territorio restante, habitado por un 99% de árabes y un 1% de judíos (800.000/10.000). Que ambos Estados serían aconfesionales, que se establecería entre ambos una unión económica, aduanera y monetaria y que todos los ciudadanos gozarían de los mismos derechos y deberes.

Pero 1947-48 fue un período de limpieza étnica, asesinatos, expropiaciones, persecución y atentados terroristas por parte de las milicias sionistas, con miles de víctimas, para expulsar en masa a la población palestina: la Naqba.

El día que expiraba el mandato británico se declaró unilateralmente (una DUI) el nacimiento en exclusiva del Estado de Israel, en contra de la resolución de la ONU. Ben Gurion, primer ministro sionista y autor de la declaración (14-5-1948) advertía que «solo era el primer paso para la recuperación de la totalidad de la tierra prometida al pueblo de Israel». Fue el inicio de la guerra.

Resolución 194 (1947) y 3236 (1979).

Reconoce el derecho de los refugiados de la Naqba a regresar a sus hogares y a ser compensados económicamente a quienes no lo hagan.

R 242 (1967).

Exige la devolución de los territorios ocupados tras la guerra de los 6 días, el respeto a la soberanía de los Estados y el cumplimiento de la R. 181 (1947).

R 446 (1979) y 2334 (2016).

Declaran ilegales y promulga la prohibición de asentamientos judíos en los territorios árabes ocupados.

R 478 (1980) y ES.10/L.22 (2017).

Declaran ilegales, nulas y sin valor la proclamación de Jerusalén como capital indivisible del Estado de Israel.

Hay además una docena de resoluciones condenatorias por el uso excesivo de la fuerza, desplazamientos forzosos, racismo y apartheid, ninguna de las cuales ha sido respetada por Israel.esolución