Mayores en soledad: 2,5 millones de personas mayores viven solas

Testigos Sin Fronteras

¿Quién no recuerda –o ha oído hablar– de las limosneras campañas navideñas del franquismo en la posguerra, aquello de “Siente un pobre a su mesa por Navidad” genialmente diseccionadas por Berlanga en la película Plácido? Cerca de 2,5 millones de personas mayores de 70 años viven solas, dos de cada tres en una soledad forzada, no deseada, y la gran mayoría en condiciones precarias. De ellas, más de medio millón son mayores de 80 años.

El Gobierno de progreso ha encontrado un nicho de empleo en el acompañamiento a nuestros mayores, para lo que ofertará más de medio millón de plazas en 2024 y reducir así el paro en otro tanto.

Según el CIS, actividades que se creían desaparecidas han repuntado con fuerza: vendedores de enciclopedias a domicilio, vendedoras de productos cosméticos de Avon, Testigos de Jehová… por desgracia, lo hacen a la par con denuncias de secuestros y retenciones ilegales porque las personas mayores se resisten a dejarlos marchar antes de, como mínimo, tres horas de conversación.

El consorcio de Testigos de Jehová S.A. ha pedido que su actividad esté cubierta por la Seguridad Social. Mentras, la ultraderecha denuncia que el gobierno sanchista quiere dar esos trabajos a menas, a progres y a catalanes en lugar de a españoles de verdad, para diluir nuestra esencia patria y romper España.

La banca, por su parte, ha dicho que no hace falta tanto despilfarro de dinero público, que basta con subir un poco más los tipos de interés para que la mitad de las personas entre 30 y 65 años no puedan seguir pagando el alquiler o la hipoteca y vuelvan a casa de sus padres, que ya se emanciparán cuando se jubilen. “Crecimiento negativo de la calidad de vida de nuestros mayores” lo ha llamado Luis de Guindos. “Desaceleración de la emancipación” lo ha llamado Zapatero.