Netanyahu asesino del año

Lo de Hamás no es resistencia, es terrorismo. Y lo de Israel no es autodefensa, es genocidio.

La muerte pide un convenio justo, con descansos y horas extra

La espantosa masacre de los terroristas de Hamás el 8 de octubre no puede servir como excusa para el genocidio que ha desatado el Estado de Israel contra el pueblo palestino. Pero en este país algunos gilipollas ultras les conceden medallitas y homenajes a los carniceros sionistas, justificando la barbarie.

Lo justifican diciendo que “Israel tiene derecho a defenderse”. ¿Así? ¿asesinando a miles de inocentes, niños y mujeres, ancianos y enfermos? Es como si el Estado español hubiera bombardeado Euskadi porque tenía “derecho a defenderse” del terrorismo etarra. Dan asco.

Parecía descabellado pero ya utilizaron la excusa de ETA para justificar el intento golpista del 23-F, culpando de los atentados al gobierno de Suárez, por blando. Ahora quieren “hacer arder Cataluña para acabar con el ‘separatismo’”. El comodín del terrorismo da mucho juego. Llama la atención (en realidad no tanto) que en eso coincidan las ultraderechas de Abascal y Puigdemont y sus voceros –los Jiménez Losantos, Rahola, etc.– aplaudiendo los cortes de luz y agua y los bombardeos a hospitales y escuelas.

Y por no dejar nada en el tintero: no, lo de Hamás no es resistencia, es terrorismo. La resistencia es otra cosa.